domingo, 3 de octubre de 2010

Estoy, como suelo hacer, usando la compu en horarios inusuales. Acabo de volver de un día largo y extenuante, con parcial incluido y una fiesta en la concha del pato con judo para festejar. Tengo una pierna hecha mierda, y un brazo que duele. Pero sobre todo tengo esa tristeza mañanera que me ataca siempre. Hoy caigo en cuenta del paso del tiempo, otra vez. Y lamento decirlo, pero hoy me doy cuenta de donde estoy parado. Las sensaciones por las que paso me vuelven medio loco, y las situaciones son algo irreal. Vivía en el pasado, hasta hace poco. Siempre mirando para atrás. Ahora no miro a ningún lado, y no sé si estaré mejor, pero quizá funcione. Los borbotones que tengo de amor siguen explotando cada tanto, y mi incapacidad para canalizarlos sigue patente. Hoy veo cuan intrascedente soy, y como paso y fluyo por la vida de las personas. Realmente no hay crítica alguna en todo esto, pero sí un llamado de atención a los insensibles, a los desconsiderados, y a los que quieran pasarse un rato a charlar.

Cada mañana que sale el sol
Siento salir, tristeza y dolor
Fluyen hasta apartar
Del tema, mi amor

No hay con qué decir,
No hay prisa ni qué vivir
Pero hay angustias
Que corren libres por Paris

En un rincón está lo demás
Sueños, recuerdos
Palabras y vos

La sensación de ser libre
Es sólo una fantasía
Mientras estemos ligados al temor

1 comentario: